Junio 2007 - "Triste confiarle nuestra vida a los soldados..."

Y los soldados no dejaban de disparar...
El viernes 1 de junio fue fatídico para Adán Esparza Parra y su familia. Cuando regresaban a su casa, por la noche, unos 20 soldados emergieron repentinamente de la oscuridad y, sin más, comenzaron a dispararle a la pick up en que viajaban por una brecha en la sierra de Sinaloa. "¡No tiren!... ¡No disparen!... ¡Traigo mujeres y niños!", gritaba angustiado Adán Esparza Parra.
El viernes 1 de junio fue fatídico para Adán Esparza Parra y su familia. Cuando regresaban a su casa, por la noche, unos 20 soldados emergieron repentinamente de la oscuridad y, sin más, comenzaron a dispararle a la pick up en que viajaban por una brecha en la sierra de Sinaloa. "¡No tiren!... ¡No disparen!... ¡Traigo mujeres y niños!", gritaba angustiado Adán Esparza Parra.
Proceso

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